Porque las raíces marcan, nuestros vinos son expresión del territorio, caldos auténticos que son un reflejo del paisaje y del estilo de vida. Somos, además, terruño de pequeños y excelentes productores y casa de acogida de grandes bodegas venidas desde otros lugares como Emilio Moro o Mauro.
Nada menos que 72 bodegas integran la DO Vino del Bierzo.
La singularidad del territorio, un modelo de producción que no permite el riego e impone una forma de trabajar casi artesanal, y una estrategia que antepone la calidad frente a la cantidad, han conseguido, no solo que nuestros vinos copen los primeros puestos en todos los rankings de mejores caldos, también que la exportación se haya multiplicado por más de 20 en las últimas dos décadas.
Te proponemos un viaje al auténtico país de las maravillas, ¿nos sigues?