Cereza

Cereza

La cereza, carnosa y fresca, el suculento beso del verano que nos regala antes de nacer impresionantes postales.

Cultivada en zonas de montaña y valles, se beneficia de un clima y un entorno natural que favorecen una maduración lenta y equilibrada.

Se caracteriza por su intenso color rojo, su pulpa firme y jugosa y su sabor dulce con un ligero toque ácido. Consumida en fresco o en elaboraciones tradicionales, la cereza del Bierzo es un producto estacional muy apreciado, símbolo de calidad, territorio y respeto por los métodos de cultivo tradicionales.