La pera conferencia, de piel dura y carne fina y dulce, se puede comer, como nos contó el gran Pereira, de cien de maneras distintas.
Adaptada de forma excelente a las condiciones climáticas y al suelo de la comarca, se caracteriza por su forma alargada, su piel fina de tonos verdosos y su pulpa blanca, muy jugosa y aromática.
Destaca por su equilibrio entre dulzor y frescura, así como por su textura fundente, lo que la convierte en una fruta muy apreciada tanto para el consumo en fresco como para diferentes elaboraciones gastronómicas.